Me quedo alucinada con la cantidad de estudios que se hacen, y no quiero ir de lista pero es que hay algunos que creo que son obvios, aunque no seré yo la que dude de su importancia.
En la revista Science, esta semana pasada, venía un estudio acerca de la relación entre sexo y alcohol.
El estudio realizado en moscas de la fruta, revelaba que cuando no había sexo, las moscas macho se daban a la bebida. Y ahora que lo pienso, no decían nada de las moscas hembra. Corramos un tupido velo.
Lo que antes comentaba de la obviedad de algunos estudios, es porque el rechazo, la sensación adversa, la frustración de no poder acceder a situaciones que nos proporcionan placer, es lo que muchas veces aboga porque nos de por beber, por comer compulsivamente, tomar antidepresivos, etc....
Lo mejor es el comentario de una de las personas que realizó el estudio en la Universidad de California, Ulrique Heberlein, "Me parece que ésta es una muy buena apuesta para ponerla en práctica en humanos".
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| Magnus Muhr |

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