Considero que una de las mayores revelaciones sobre el poder del sexo, es la obra de Aristófanes, Lisístrata.
Lisístrata es una mujer ateniense, que harta de que su hombre esté todo el santo día metido en mil y una guerras, confecciona un plan para evitar esta situación.
Y no se le ocurre más que reunir a las mujeres de ambos bandos, y convencerlas de que hagan una huelga muy particular, huelga de sexo o huelga de piernas cruzadas.
El fin no era la abstinencia sexual, era la negación a mantener relaciones sexuales con el propósito de conseguir su objetivo.
Tras mil y una peripecias, los hombres tienen que claudicar y llega la paz.
Lisístrata y el resto de mujeres consiguen su propósito, volver a tener a sus chicos en casa y el cese de la guerra.
Para Aristófanes fue una manera de denunciar y mostrar oposición a la guerra del Peloponeso, que a lo único que conllevaba era a la miseria de las clases menos favorecidas.
En los últimos tiempos tenemos otro ejemplo de huelga de sexo, la propuesta en Bélgica en 2011 por la senadora socialista flamenca Marleen Temmeran, ya que el pais llevaba 241 días sin formar gobierno por falta de acuerdos.
Me despido de vosotr@s con una sola frase : "Haz el Amor y No la Guerra".
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